No cabe duda que Guadalajara es una ciudad llena de historia y tradición en México. Fundada el 14 de febrero de l542, la bella perla de occidente es una de las ciudades que mas aportan e influyen en la cultura de este país.
Símbolos representativos de independencia y libertad, así como cultura e historia, son los monumentos representativos de la ciudad. Es obligatorio hacer mención del monumento a la Independencia ubicado en el viejo barrio de San Juan de Dios, no deja de llenarnos de orgullo al recordarnos cada vez que pasamos por ahí, que ellos fueron quienes dieron libertad a este país.
En el centro histórico de la perla tapatía, donde el caminar de la gente a sus trabajos, los niños jugando, el volar de las palomas o la gente descansando en alguna banca, son característicos, son las imágenes de todos los días, y de ello son testigos el monumento a Miguel Hidalgo y el Teatro Degollado en la plaza de la liberación.
Cerca de ahí, el hospicio cabañas engalana la plaza tapatía, justamente en frente de este, el Escudo de Armas se constituye como el estandarte principal de esta ciudad.
El edificio sede de Rectoría general de la Universidad de Guadalajara es un ejemplo que muestra claramente el acontecer social y el quehacer constructivo de la época.
Su jerarquía como monumento de valor patrimonial se desprende tanto de sus virtudes arquitectónicas como del importante papel que desarrolla en la sociedad local.
Y que decir de la Minerva que luce firme e imponente en el cruce de las avenidas López Mateos y Vallarta y que ve el desfile de cientos de vehículos en los que se transporta su gente, ah por supuesto no podemos dejar de mencionar el monumento a los Niños Héroes…pareciera que ellos aguardaran la ciudad de día y de noche, al igual que lo hicieran en aquella batalla épica que nos llena de orgullo hasta nuestros días.
Así es Guadalajara, con su tradición, su colorido, con ese toque especial que la hace única, y es que los años pasan, pero a pesar de la constante evolución pareciera que se encontrara suspendida en el tiempo, y para ello sus monumentos, simple y sencillamente se encargan de recordarnos la riqueza de nuestra historia a cada segundo. |